Tenía que pasar algo que me indignara para que volviera a escribir y aquí está. Hace unos días el ayuntamiento de Vallirana presentó un proyecto para la recuperación de las aceras en un tramo de la calle Mayor. En una primera fase de aplicación se suprimían 21 plazas de aparcamiento que, sinceramente, impedían andar sin tener que ir en plan rallye por la calle. El resto de zonas de la calle Mayor pasan a ser de estacionamiento limitado en horario comercial. Hasta aquí todo correcto, hasta que un pueblo que lleva 20 años reclamando una variante que nunca acaba de llegar se indigna porque cree que esta medida acabará con el comercio local. ¿Pero dónde hemos llegado?
Podría nombrar varios ejemplos de calles comerciales peatonales, calle de la Portaferrissa en Barcelona, calle de la Princesa en Madrid o calle Parellades en Vilafranca, que nos queda más cerca. Nunca he escuchado que los comercios de dichas zonas se hayan quejado porque como no se puede aparcar en la puerta de las tiendas vayan a perder clientes. Pero no, es que en este pueblo somos muy cómodos y si no aparcamos el coche en la misma puerta de la panadería no podemos comprar el pan, no vaya a ser que nos hagamos un esguince por caminar 50 metros. Aunque le he dado vueltas mil veces, sigo sin entenderlo. Yo si quiero ir a comprar tabaco no me cojo el coche para hacer 500 metros, lo mismo para ir al banco, por lo tanto, si yo no tengo problema con ello, ¿cuál es el problema que tiene la gente que ha cortado hoy la N-340 durante una hora?
Lo peor de todo es que esto me huele a chamusquina y me da que los instigadores han sido parte del anterior equipo de gobierno, que pasó de CIU a PSC en las pasadas elecciones y que ya ha promovido algún que otro movimiento más desde entonces. Los mismos que han hecho tan bien su trabajo, que tras una auditoria se ha descubierto que las cuentas de 2010 podrían ser no muy legales.
Tampoco olvidemos que el estacionamiento limitado ya existía hace un tiempo y que para entonces no se organizó ningún meollo como el de hoy. Por favor, si hay que cortar la carretera que sea por un buen motivo y no por pamplinas como esta, que mientras bajaba hoy a dar una ojeada a la manifestación, he podido contar hasta 15 camiones que a estas alturas ya deberían estar pasando por esa variante que llevamos años esperando y que de momento sigue siendo un túnel a medio acabar.
Pues yo pasaba por aquí y he pensado, “Ya que estoy, vamos a escribir algo”. Si es que la inspiración viene a temporadas y he tenido una muy llena de acontecimientos 1.0. No es que no haya encontrado situaciones en que decir lo de “De donde no hay no se puede sacar”, pero digamos que me las he guardado para mí misma, aunque llega un momento que ya no caben dentro y hay que sacarlas.
Pues precisamente hace unos días comentaba con mi amigo Jose, que me estaba planteando escribir un libro al estilo Sexo en Nueva York, para ser un poco originales y puesto que ya he copiado la idea, podríamos ponerle: “Fotre un clau a Barcelona”. La verdad que en catalán queda más fino, pero la traducción vendría a ser “Echar un casquete en Barcelona”. Ahora que ya nos ha quedado claro a todos el tema del título, veamos que podríamos sacar del temario.
Jose me comentaba que si me ponía con ello, él se encargaba del prólogo. La verdad que como mínimo me hace sentir más tranquila que no sea la única soltera que tiene pánico de lo que va encontrando por el camino, sin desmerecer a nadie. También es cierto que cada vez somos más exigentes y no como nuestros padres, que no tenían más remedio que quedarse con alguno del pueblo. Hoy en día tenemos mil vías para encontrar esa pareja ideal que todo el mundo ansía encontrar una vez en la vida, bueno, algunos incluso dos, tres, etc. Pero ni con esas nos conformamos con lo que encontramos.
Ahora vamos a ser sinceros, como siempre comentamos con mis amigas (esto que quede entre nosotros) hoy en día todo lo que hay en el mercado de ocasión de la pareja perfecta está tarado. Me incluyo a mí misma, que para nada soy perfecta. Así que partiendo de esa base, esto es como ir a comprar al Outlet, se trata de encontrar la prenda que tenga la tara menos evidente. Lo que suele pasar cuando das con ella, es que intentas esconder la tara lo máximo posible, solo les cuentas el secreto a tus amistades más cercanas y siempre te encuentras a alguien que te dice, “Hostia, que prenda más chula” y tú con la boca pequeña les dices que te la has comprado en la mejor boutique de la Diagonal, cuando lo has sacado de un tenderete del mercadillo de las Casas Baratas. Además de todo esto, llega un momento que lo que era un agujerito prácticamente imposible de localizar, se acaba convirtiendo en un siete en toda regla. Lo que acabas haciendo es tirar la prenda que con tanta ilusión habías encontrado y te vas de nuevo a buscar otra, que sobre gustos, colores, sin pararte a pensar que quizás con un zurcidito te queda como nueva.
Sinceramente, tengo imán para encontrar la prenda menos recomendada, porque encima somos la hostia y no nos gustan los buenos, cuanto más malos mejor, que hay que echarle sal a la vida que la monotonía nos aburre. Pero yo no pierdo la esperanza no, que los que me conozcan más sabrán perfectamente que la paciencia no la pierdo fácilmente, bueno, excepto cuando me doy cuenta que me están tomando el pelo, pero claro, antes tengo que darme cuenta.
En fin, que esto podría servir de reentré después de casi un año de inactividad, así que espero a partir de hoy vuelva la actividad a este blog.
Para los que como yo no perdéis la esperanza: “La verdad está ahí fuera”
Este fin de semana me sentí obligada a ver un documental en el canal Historia, dedicado a las sectas. Digo que me vi obligada, no porque no me guste el tema, sino que haciendo zapping entre los taintantos canales de televisión por cable, era lo único bueno que hacían.
Al comentar lo que andaba haciendo en twitter, se unió al visionado del canal el siempre agradable Pavle. Comentando la jugada, como si de un partido de futbol se tratara, estuvimos discutiendo sobre el tema, aunque sin llegar a la sangre. Yo siempre he pensado que las personas que llegan a caer en los brazos de sectas, no están bien mentalmente, ya sea por depresiones, deficiencia de atención, etc.… No soy psicóloga, así que esto es simplemente mi opinión. Mi interlocutor 2.0 me comentaba que no tiene porque ser así, mostrándome casos como el de Hitler, que vendría ser una secta a gran escala. Su opinión era que solo hace falta una persona con buenas dotes para convencer al personal y que estos caigan de cuatro patas. Cierto, es posible que esto sea así, pero también creo que hay casos en que se mueve más el propio interés de seguir un ideal por miedo, que por convicción. Lee el resto de esta entrada »
Últimamente se está convirtiendo en una aventura el tomar un avión en los aeropuertos españoles, aunque bueno, los del resto de Europa también andaban hoy bastante turbulentos. Pero bueno, el caso es que esta mañana me he dispuesto a volver a casa, tras la despedida del año con mis compañeros de trabajo, Juanpe y Alfonso. Teniendo en cuenta que era sábado, el taxi me ha llevado en un plis hasta el aeropuerto, he entregado mi maleta en los mostradores destinados a tal fin cuando tienes tarjeta de embarque (muy recomendables) y me he dispuesto a pasar el control, con los incidentes habituales, para tras consultar la puerta de embarque de mi vuelo, disponerme a coger un café en cualquiera de los establecimientos de la T4 y aprovechar por última vez las peceras, cabinas, habitáculos para fumadores o como las queráis llamar, para fumarme un cigarrito tranquilamente.
Como ya sabréis los que habéis ido siguiéndome en estos últimos días, me vi afectada indirectamente por la huelga encubierta de los controladores. Cuando empezó el país a desmoronarse mi hermana se encontraba en Marrakech a la espera de poder regresar el sábado por la mañana a casa, como estaba programado. Ya la misma tarde del viernes hablé con ella y le informé de las noticias que empezaban a correr por todos los medios. Para más inri, debía esperar a que ella se pusiera en contacto conmigo, ya que durante el viaje se le había estropeado el móvil. Pensando que esto sería un contratiempo temporal de un par de horas, como otras veces ya había pasado, me fui a cenar.
Al volver vi que la cosa se había complicado. Las compañías aéreas ya informaban mediante sus cuentas en Twitter que el espacio aéreo iba a estar cerrado hasta el día siguiente a las 19 horas como mínimo. Ahí empezó el desespero mayor. No tenía modo de contactar con mi hermana y desde Vueling en twitter me confirmaron que el vuelo estaba cancelado y que además la compañía no cubría los gastos extras que se generaran por la ampliación de la estancia. Lee el resto de esta entrada »
Hoy os voy a hablar de un tema muy escatológico. Dicen que los catalanes somos los Number One en este tema, tan solo hace falta fijarse en que ponemos hasta un caganer en el belén. Pero no va por ahí el tema, quiero hablaros de defecaciones o heces, lo que viene a ser una caca, pero en este caso de las de los perros.
¿Quién no se ha acordado del dueño de algún perro y de toda su familia tras pisar una mierda en la calle? Por mucho que digan que da buena suerte o te deseen mucha mierda ante un evento importante para ti, es una putada un fastidio. Pues precisamente hoy nos hemos dado un gustazo mi hermana y yo, gracias a uno de esos dueños tan cívicos, que se quejan cuando pisan una, pero luego van paseando sus perros tan tranquilamente y tienen los huevos la santa decencia de dejar el regalito tirado en el suelo. Lee el resto de esta entrada »
Hoy en un periódico fechado hace un par de meses he visto un anuncio que me ha llamado la atención, bajo el eslogan Volem crispetes, decían lo siguiente:
“Al cinema podem demanar crispetes o podemos pedir palomitas, podem beure un refresc o podemos tomar un refresco però en canvi, al cinema no podem escollir en qué idioma ver una película. La industria del cinema no ens deixa escollir. Volem una llei que garanteixi el cinema el català.
El domingo pasado publicaba en Twitter que un incendio me impedía volver a casa, desde la playa en Sitges, ya que la carretera había sido cortada. Un contratiempo que pudimos solucionar variando la vía de regreso.
Este año hemos tenido bastante suerte en general a lo que incendios se refiere. Mi pueblo está rodeado de montañas y escuchar la sirena de un coche de bomberos significa que en cualquier momento podría pasar que tuviéramos que salir corriendo, en las urbanizaciones sobre todo. Hay un plan de emergencia en cada una de ellas y el propio ayuntamiento lo tiene para todo el municipio, pero no es de recibo que haya personas que puedan perder su casa por culpa de algún degenerado, que decide que no tiene otra cosa mejor que hacer que prender fuego al monte. Lee el resto de esta entrada »
Pues nada, otro verano que se va. Todavía nos quedan 23 días, aunque estaréis conmigo que una vez llegado el 1 de septiembre ya tienes la sensación que se acabaron los días de playa, de tomar cañas en las terrazas de los bares protegidos con sombrillas y de tirarse de bomba en la piscina. He de admitir que yo soy de las que se van a la playa hasta octubre si es posible, que luego el invierno es muy largo y el moreno hay que mantenerlo, sin UVA ni nada, que ya tengo bastante con 3 meses tumbada como los lagartos.
Ha sido un no parar de verano, sobre todo los fines de semana y prácticamente todos los días en agosto. Aunque algunos planes no salieron como debían, no me voy a quejar para nada. Lo mejor de todo, para que engañarnos, la semanita en Marruecos. Ese país olvidado por muchos españoles, aunque sé que no es la mayoría, que se creen que allí no hay más que moros marroquíes que quieren robarnos las carteras. Una de mis compañeras de viaje tuvo que escuchar al comentar su destino con una clienta: “No sé para que te vas a Marruecos si están todos aquí”.
Pues no, Marruecos es un país precioso. Teniendo en cuenta que está a dos pasos de España, medio si vives en Andalucía, vale la pena visitarlo. No solo una vez, a poder ser más de una o tirarse un mes entero si se puede. A mí me sorprendió gratamente la hospitalidad de la gente. Hay que tener en cuenta que yo tengo muy buenas referencias con mi vecina que de vez en cuando nos trae pan marroquí y harira recién hecha, más en estos días de ramadán, pero es curioso como allí enseguida te reciben con una sonrisa y los brazos abiertos.
Por suerte tuvimos un guía muy especial, Abdellah. Yo que iba pensando que iba a venir con 5 kilos menos como cuando fui a Turquía y él se encargo personalmente de que eso no ocurriera, cebándome a hijos chumbos (figues de moro en catalán, higos de cristiano en la traducción del árabe), de dátiles, dulces marroquíes y todo lo que me entrara por el ojo. Así que mi operación bikini en Al-Magrib no resultó
La ruta que hicimos fue Marrakech – Ouarzazate – Merzouga (Desierto Erg Chebbi) – Fez – Rabat – Casablanca. La parte que más me gusto admito que es el camino de Marrakech a Merzouga, el resto de ruta hasta Casablanca es un paisaje mucho más común y similar a ciertas zonas de España. Podría destacar el viaje en Grand Taxi desde el hotel a la Plaza, 6 personas metidas en un taxi, 4 detrás, 2 delante y el taxista. Creo que pocas veces en mi vida me he reído tanto como dentro de ese taxi, emulando a cuando éramos pequeños e íbamos los mismos en 124. La Plaza que ya he mencionado es esplendida de noche. Sentarse en alguna de las terrazas a tomar un té y luego pasear entre la gente, los puestos de frutos secos y los grupos de música popular al acecho de los turistas para sacarles algún dírham. Los baños, esa gran preocupación para las mujeres, pues curiosamente encontré el más limpio en un pequeño restaurante al borde de la carretera cruzando el Atlas. Después de estar a más de 40 grados en Marrakech, fue una gozada sentarse allí a tomar un café y sentir el fresquito de la montaña a 2.000 metros de altitud. Tampoco me puedo olvidar de los cientos de pueblos que pasamos, integrados totalmente con el paisaje. Los oasis con siete u ocho palmeras saliendo de una sola raíz consiguieron que me quedaran con la boca abierta. Creo que si algún día me pierdo, me podéis buscar ahí o en Erg Chebbi. Este punto fue para mí el más especial de todo el viaje. A las 12 de la noche cuando apagaron el generador, el silencio absoluto se hizo a nuestro alrededor. Un manto de estrellas era nuestra única compañía y era una gozada pisar la arena todavía caliente. Con lo que me gusta andar descalza Podría decir mucho más de este día, pero ya me estoy extendiendo demasiado. Sobre el resto del viaje, la Medina de Fez es espectacular y un laberinto infinito de calles donde es bien difícil encontrar la salida si te pierdes. Tuvo que pedir ayuda hasta Abdellah. En su defensa diré que vive en Marrakech, aunque nos acompañó toda la ruta. Por último, otro detalle que recuerdo fue la visita al hammam. Propiedad de una amiga de la madre de Abdellah, nos trataron como si fuéramos princesas árabes preparándonos para una gran celebración, salimos de allí suaves como el culito de un bebé, aunque con tanta exfoliación nos quitaron casi todo el tatuaje de henna que nos habíamos hecho por la mañana. Así que resumiendo, en cuanto pueda vuelvo de nuevo para continuar conociendo ese gran desconocido y donde nos han tratado tan bien.
Pero como ya os he dicho aún quedan 23 días que intentaremos llenar de actividades a pesar de haber vuelto al trabajo. Para ayudar, está la Festa Major de mi pueblo y la Mercè en Barcelona, así que fuera las depresiones postvacacionales y a seguir disfrutando del sol mientras todavía caliente.